¡Estos tiempos!

 Hace unos días, llegando a la universidad vi a dos niños o pubertos (no supe si eran de primaria o secundaria) y me sorprendió que, al despedirse, uno le decía al otro: “Entonces a las 5 te conectas, o si no puedes a las 6 en el Face”.
   “En mis tiempos”, como diría un primo, no nos “conectarnos”… nos veíamos cara a cara. Recordando, en lo que fue primaria y secundaria, quedábamos de VERNOS en casa de fulanito o en “x” parque para jugar fut, andar en bici, jugar a los Tazos o al Yu-Gi-Oh (diría que estudiar, pero era lo menos que hacíamos), o para hacer alguna tarea urgente en equipo. Bueno, sin importar la actividad, el chiste era VERNOS.
Pero después, en la prepa nos poníamos de acuerdo para “conectarnos” (ahora sí) al Messenger y hacer la tarea. No se diga, este medio fue usado en los primeros semestres en que entré a la uni.
   No cabe duda que los tiempos han cambiado. Recuerdo también que una compañera del canal, nos contó que cuando llega a su casa, ve a su hija frente a la laptop tecleando y tecleando sin parar… está “conversando” (recalco las comillas) con su novio por el Face. Cuando el novio va a visitarla a su casa, están en la sala… y silencio absoluto. Mi compañera lo afirma no porque espíe necesariamente, sino que se asoma “para ver qué están haciendo” porque le preocupa ese silencio y los ve sentados en el sillón, uno al lado del otro sin hablar. ¿Por qué pueden estar horas y horas en el Face “platicando” virtualmente y no pueden hacerlo en vivo, en la realidad?
   Sin despegarnos del todo del avance tecnológico, pensé también en las rentas de películas. Vuelvo a la frase: “en mis tiempos”, había mucha gente en los videoclubs cercanos a nuestras casas. Vino Blockbuster y cerraron “VideOro”, (por mencionar un ejemplo, que era el videoclub al que siempre íbamos), y hasta colas veía.  Ahora, los pasillos están muy solitarios, ya sea en Blockbuster o el nuevo videoclub al que vamos que está sobre Gral. Barragán: Cronos.
   Lo mismo sucede con la venta de discos: un profesor nos contaba (otro ejemplo) que un amigo, tiempo atrás (cabe señalar) abrió un negocio de este tipo. Con la llegada del iPod y celulares con opción para almacenar música mp3, tuvo que cerrar su negocio. Diría un compañero en la clase: “Es mejor traer 8 mil canciones en tu iPod que de 15 a 20 canciones en un disco, ¡y del mismo artista!”
   Recién que llegó “Hitbox” (venta de música y películas) a la ciudad, era la novedad: había un montón de gente, y era difícil poder caminar por los pasillos. Cerraba a las 9 de la noche, o incluso un poco más tarde, según la demanda. Poco a poco, menos gente. Por ello, hubo un tiempo en que sacaban su mercancía en remate al pequeño estacionamiento, con bocinas poderosas que tocaban la música del momento para atraer a la gente y se llevara (mínimo) un disco o una película.
   Nuevamente los recuerdos: la primera vez que tuvimos una grabadora con lector de cd mi hermana y yo nos emocionamos bastante. Ya no sólo teníamos que seguir soportando las cintas… ¡ya podíamos comprar cd’s y escucharlos!, e incluso grabarlos. Así es. Retomando las rentas (anteriormente dije de video) también había de cd’s. Tenía su local una señora, no muy lejos de nuestra dentista, a donde íbamos a rentar cd’s. Como nuestra compu era muy básica (o sea, no tenía quemador) poníamos el cd en la grabadora y grabábamos (valga la redundancia) las canciones que nos gustaban en las cintas de 60 o 90 min (una maravilla estas últimas, ¡ya que nos cabía más música!). Nuevamente, con la llegada de iPod, iTunes, otros servicios para descargar y las computadoras con quemador de cd’s y dvd’s, esta señora (“la señora de los discos” como le decíamos) cerró su negocio.
   En fin. Sin duda alguna, la tecnología ha avanzado bastante, a tal grado de que, prácticamente podemos hacer “cualquier cosa” con un solo clic, en cuanto a deseos de entretenimiento y comunicación se refiere. Pero, retomando el ejemplo de los novios y los “chamacos” que vi en la uni… ¿no será que, mientras más nos acercamos virtualmente, más nos alejamos “realmente”, o sea, en vivo y en directo? Sea lo que esté sucediendo, lo que a mí me sorprende es la interacción más dinámica vía internet y el cierre de los negocios y la pérdida de dinero invertido en la cinematografía y la música, por sólo mencionar lo que más se consume en cuanto a entretenimiento se refiere.
   Este post es sólo opinión. ¿Quién soy yo para juzgar?, no estoy ni a favor ni en contra del avance tecnológico. Sólo escribí todo esto porque recordé lo que sucedía “en mis tiempos” y se me antojó plasmarlo aquí.

Me despido con esta pregunta: ¿se acuerdan de “aquéllos tiempos”?

Muchas gracias.

Comentarios

  1. ¡Me acuerdo Sarax! Me hiciste recordar muchas cosas de "esos tiempos", y aunque me gusta la tecnología, esos tiempos guardan algo especial, creo que eso es por lo que vuelve a surgir en muchas personas, el gusto por los discos de vinilo, la moda retro, videojuegos de "vieja escuela" o los clásicos del cine.
    ¡Muy buen post Sarax!iempos", y aunque me gusta la tecnología, esos tiempos guardan algo especial, creo que eso es por lo que vuelve a surgir en muchas personas, el gusto por los discos de vinilo, la moda retro, videojuegos de "vieja escuela" o los clásicos del cine.
    ¡Muy buen post Sarax!

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