Estamos locos

Henos aquí. Estamos locos.
Estamos locos porque escuchamos a los arboles; imaginamos con nuestras amigas las aves.

Abrazamos con la inmensidad del cielo; tocamos con las alas del viento… ¡qué más da! Estamos locos de todas maneras.
Nos llaman locos por desearnos con pasión; por hablarnos con las manos y no con los labios.
Nos dicen locos porque nos sentimos con el alma y no con la piel.
Estamos locos porque nos degustamos con la mirada y no con la lengua.
Más locos por acariciarnos con besos y oír con el corazón.
Nos acusan de locos porque tomamos vino de la misma copa. Nos sentencian así porque nos reímos estruendosamente, de repente.
Nos tachan de locos por cantarle a la ternura en silencio.
Nos critican de locos porque, como diría Pedro Salinas: siendo recuerdo de uno mismo, podemos olvidarnos porque estamos aquí, uno al lado del otro.
Nos marcan de locos como marcan al Diablo, porque podemos vernos con los ojos cerrados.
Locos por extrañarnos día y noche. Demasiado locos por arrojarnos al vacio sin arneses.
Bastante locos por advertir luz en la oscuridad.
Locos por aprisionarnos en los brazos del otro. Tal vez dementes por dejarnos llevar sin razón.
Estamos locos… por inmensamente amarnos.
Henos aquí. Estamos locos.

Comentarios

  1. Es una locura muy deseable, incluso urgente de padecer.
    He disfrutado leyendo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. gracias a ulises y a "anònimo" por sus comentarios. que bueno que el texto haya sido de su agrado.

    saludos, y que disfruten màs del blog.

    ResponderEliminar
  3. Este poema también me gustó, no sólo por su calidad, sino por que me recuerda mi propia locura.Este poema también me gustó, no sólo por su calidad, sino por que me recuerda mi propia locura.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Haz decidido abrir tu mente.
Gracias x comentar.

Entradas populares de este blog

Sobre Otto Dix

"Tiempos aquéllos"... Francesc Picas