Golpe de CALOR

Llegaba a mi casa y sentía desfallecer. Caminando por la calle o la universidad, buscando rápidamente resguardarme bajo la sombra de un frondoso árbol… bueno fuera un árbol gigantesco, de esos donde necesitáramos treinta personas o más para poder abrazarlo, con un montón de ramas para resguardarnos todos de los intensos rayos del sol, ya que ahora, por tanta contaminación, la capa de ozono permite que éstos entren con más intensidad a la Tierra y ésta, se calienta mas.
Aun sigo sin creer cómo ayer logré tomarme una “siesta” de casi 2 horas y media, sobre mi cama, tendida con una colcha estilo edredón, que con tan solo imaginársela, ya han de darse una idea al tipo de calor que me refiero. Sudando, me desperté dos veces, y volvía a caer.
Afortunadamente, la noche del jueves Tlàloc refrescó el ambiente. ¡Pagana!, me van a decir. Siempre lo menciono porque en la mitología azteca es el dios de la lluvia, el señor del rayo y del trueno. Y recordar un poco de nuestras raíces no está nada mal.

El calor pega con más intensidad cada año. Por las noches el agua sigue saliendo caliente. El pasto necesita más agua… tan solo veamos los de Ciudad Universitaria: pedazos amarillos “manchan” el panorama. El pasto se quema. Y hace unos días, vi dos golondrinas muy de cerca, sobre el cable de la antena. Una con el pico abierto; la otra, con las alas extendidas y la cabeza de lado, balanceándose. Creí que estaba muerta… o que se estaba muriendo, hasta que la primera golondrina voló sobre ella, haciéndola reaccionar. En realidad, trataba de “refrescarse”. Prendí la bomba, dejando que se desbordara un poco de agua del tinaco para que pudieran hidratarse.
Sobre un asfalto muy claro, los rayos del Sol nos ciegan. Necesitamos lentes de sol. ¡Benditos los vientos que recorren la ciudad! Lo malo está en si nos entra algo a los ojos y se nos infecta. Así me pasó a mí y hasta a mi perro, el cual por cierto duerme tirado sobre el piso frio. Pero no importa: nos interesa más refrescarnos un poco.
Este calor infernal pasará según dictan las estaciones del año, pero espérense al año próximo, considerando que cada año hace más calor. Es más común ver a la gente sudando por un tiempo más prolongado y agitando los papeles o un abanico para “apaciguar” el calor con airecito.
No hay que dañar mas al planeta, falta conciencia… pero mientras eso sucede, a como está la situación, no nos queda más que usar lentes o cachuchas; beber mucha agua y protegernos con cremas bloqueadoras.
Por cierto: ¡qué calor hace aquí! Necesito un ventilador y rociador de agua portátiles.



Comentarios

  1. las lluvias han cesado... pero no dejo de agradecer que nos refrescamos aunque sea un poquito... como cuando cayò practicamente un aguacero, golpeando fuertemente las gotas sobre el asfalto de toda la universidad...
    a mis amigas aki e ile les proponia que nos mojaramos... verdad chicas???

    ResponderEliminar
  2. Estas lluvias son benditas, y por las noches dan un aire no gélido pero sí bastante refrescante. Adoro esta temporada, porque además son vacaciones jeje.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Estoy de acuerdo contigo: No hay que dañar al Planeta. Pero mas que eso, debemos hacer algo por revertir, aunque sea un poco, todo lo que lo hemos dañado. (Yo tambien prefiero el frío).

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Haz decidido abrir tu mente.
Gracias x comentar.

Entradas populares de este blog

Sobre Otto Dix

"Tiempos aquéllos"... Francesc Picas